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Tecnologías surandinas. Un enfoque desde las prácticas textiles

Tecnologías surandinas. Un enfoque desde las prácticas textiles

5382 Coyo Oriente

 

Seminario Tecnologías surandinas. Un enfoque desde las prácticas textiles
Créditos SCT 7
Categoría Seminario de Profundización
Profesor(es) Carolina Agüero

 

 PRESENTACIÓN

 

Este seminario intenta un acercamiento a la cultura andina a través de la comprensión de una tecnología que materializó una de sus prácticas más característica, la textilería, cuyos artefactos resultantes han sido el soporte de valores y símbolos identitarios del pensamiento andino.

En arqueología, el análisis estilístico ha sido guiado por el deseo de reconocer unidades sociales o entidades culturales particulares (Conkey 1990), y como consecuencia, para identificar y tratar fenómenos de interacción social. Wobst (1977) y Wiessner (1983), respectivamente, le suman la función de intercambio de información y comunicacional, y Sackett (1990) agrega que el estilo es una manera altamente específica de hacer algo, la cual por su naturaleza es particular a un momento y espacio determinados, siendo inherente a toda la cultura material producida por un grupo de gente, de manera que ayuda a sistematizar las coordenadas espacio-temporales. A esta manera de concebir el estilo, Hodder (1990) añade que ese “hacer algo” involucra las acciones de pensar, sentir y ser, aludiendo de esa manera a procesos cognitivos.

Los textiles están entre los artefactos más sensibles y culturalmente reveladores porque involucran muchas etapas discretas en su producción. Sus atributos altamente diagnósticos hacen que sean útiles para estudiar por ejemplo, distribuciones de grupos sociales y fronteras étnicas en el registro arqueológico. Como no sólo en los Andes los textiles están particularmente dotados de información y significado, han sido reconocidos como marcadores críticos de la identidad social y étnica e interacción cultural (poseen tamaños variables, son usados por todos los miembros de la comunidad y son uno de los primeros objetos visibles al iniciarse cualquier interacción social).

Varios estudios han determinado que el estilo es utilizado para expresar la identidad social o cultural de un determinado grupo humano, ya que ésta es mostrada a través de símbolos, pero, no sólo la apariencia de los objetos conllevarían mensajes significativos acerca de quienes los hicieron y usan, sino también los métodos compartidos involucrados en su producción.

Muchas tipologías privilegian la decoración, pero en muchos contextos el estilo decorativo es mucho menos diagnóstico de identidades sociales que las tradiciones tecnológicas. En este sentido, no es deseable separar “estilo” de “función” o decoración de tecnología. La decoración es simplemente un atributo más de la elección técnica. Entonces, el estilo sería el resultado de elecciones técnicas y decorativas, lo que en términos metodológicos, entenderé como una manera característica de ejecutar, construir y diseñar que permea todas las posibles variaciones de la cultura material, y que debe ser interpretada dentro de un contexto cultural, pues, para solucionar un problema técnico los productores de artefactos eligen entre un número de opciones viables, y la elección trasciende la simple eficiencia material o la lógica occidental.

Hay consenso en que el estilo es una manera determinada de hacer algo, pero además, puesto que todas las etapas involucradas en la producción de un artefacto son el resultado de elecciones culturales particulares, involucra una elección entre varias alternativas. En el caso de los materiales que trataremos, integran una suma de conductas sociales e individuales que combinan decisiones y convenciones derivadas de un grupo social en un determinado tiempo y espacio, y constituyen el producto de una configuración de decisiones interrelacionadas. Cada etapa o nivel de decisión de la producción puede ser explorada ya que los atributos utilizados en el análisis reflejan estas decisiones, pudiéndose entender en términos del contexto cultural. Por eso, cuando un patrón estilístico puede ser aislado en el tiempo y en el espacio, con seguridad indica a un grupo específico que traspasó su conocimiento acerca de hacer ese tipo de artefacto de generación en generación. Por ello, los elementos del estilo son conservadores y, por lo tanto, se aceptan cuando forman parte de los valores y normas culturales determinadas por varias generaciones.

Así, llegamos al concepto de tecnología, cuya importancia ha sido tratada por varios investigadores desde Marx en adelante. Pfaffenberger (1992: 497) ha definido las técnicas como “material resources, tools, operational sequences and skills, verbal and nonverbal knowledge, and specific modes of work coordination”, enfatizando su carácter social. Luego, Chilton (2002) hace una distinción entre técnicas y tecnología, definiendo a las primeras como pericias individuales, en tanto la segunda tiene una connotación pública ya que implica conocimientos compartidos. Señala también que el estilo no sólo se refiere a los productos terminados, sino que incluye a toda la secuencia operativa de su manufactura o “estilo técnico”. Sin embargo, previamente Lechtman (1977, 1984) ya había señalado estos niveles de inclusión enfatizando que si bien es importante tratar de comprender el componente ideológico de una tecnología desde el punto de vista de la lógica interna de la sociedad que la utiliza -concepto conocido como “estilo tecnológico”-,  primero es necesario conocer los parámetros físicos de las técnicas involucradas.[1]

El que la tecnología constituya un proceso social, sin duda, ayudó a la sobrevivencia de estas “prácticas de hacer” propias de los Andes. Por lo tanto, esta materialidad conlleva ideas y símbolos, conscientes o no, que en ciertos contextos pueden servir para pronunciarse sobre maneras específicas de actuar. En suma, lo que se ha denominado “estilo-tecnológico” puede ser considerado como parte de la estructuración de una sociedad donde convergen una serie de transformaciones económicas, sociales, ceremoniales, de asentamiento, con las consecuentes tecnologías.

 

OBJETIVOS GENERALES Y ESPECÍFICOS

 

Objetivo General:

 

Comprender las tecnologías textiles como elementos activos en la construcción de la identidad andina.

 

 

Objetivos Específicos:

 

  1. Ofrecer un panorama teórico metodológico que permita abordar el análisis e investigación de esta materialidad.

 

  1. Proporcionar elementos de discusión y reflexión que promuevan la capacidad de plantearse problemas de investigación teniendo como base esta materialidad.